Escribe Rodolfo Sienra Roosen para el diario El Pais
Si mucho de lo ocurrido en los ultimos dias de este verano fatal cabe en la afirmacion del titulo, las palmas se las lleva la presencia en la Plaza Independencia de algunos delirantes argentinos, integrantes de algo que se llama Asamblea de San Telmo para “concientizarnos” del riesgo de contaminacion de las fabricas de celulosa.
No tiene gollete la iniciativa. Solo a gente muy despistada se le puede ocurrir que no les iba a pasar lo que les paso -los sacaron en el aire, a baldes de agua, huevazos y otras monerias- y aun asi la fiesta les salio gratis porque se fueron ilesos.
No aplaudimos la violencia, pero quisiera ver sie entre nosotros hubieran ejemplares de este tipo a quienes se les ocurriera visitar Plaza de Mayo con pretensiones de educar a argentinos, si podrian volver enteros.
No tiene gollete el planteo del embajador argentino Patiño Mayer al Ministerio del Interior para asegurarles a los piqueteros “la libertad de expresion”, cuano por segundo año, durate todo el verano se ha consumado, en reiteracion real, el delito de violacion de la libertad de transito por sus compatriotas, cerrando las fronteras terrestres con Uruguay, toto esto sin que al gobierno que representa se le moviera un pelo por impedirlo.
No tiene gollete que en lugar de dar luz verde a la visita, nadie desde aqui, tuvo la cintura de hacer un guiño a alguien con un minimo de poder de conviccion sobre los viajeros como para persuadirlos de la inconveniencia de realizar una manifestacion publica en pleno centro de Montevideo, que naturalmente iba a interpretarse como una provocacion.
No se violaba ninguna norma juridica señor Patiño, se violaba el sentido comun.
Afortunadamente no se termino en tragedia.
Pero esto se inscribe en el marco de torpezas interminables de dos gobiernos que han conseguido un enfrentamiento de pueblos con exaltacion funesta de nacionalismos que va a dejar sus secuelas por mucho tiempo.
Tener que tolerar que nada menos que Nestor Kirchner, reconocida personalidad autoritaria, salga a la pastera a exhortar en tono de sermon que las diferencias deben ser zanjadas entre ambos paises con un comportamiento civilizado, despues de los daños que ha sufrido el nuestro por la tolerancia complice al delito del ahora pacificador, es muy fuerte.
Este penoso conflicto va a durar un buen tiempo todavia y no es cuestion de darle asiento a disparates y estupideces.
Eso si, que por lo menos el gobierno no les de garantias de seguridad a nadie que venga a palmotearnos las nalgas.